¿Cuál es la diferencia entre Inbound Marketing y Marketing Tradicional?

El inbound marketing lo que busca es atraer a tus clientes potenciales, en cambio, el marketing tradicional está más centrado en buscar llamar la atención. 

La mentalidad inbound no debe esforzarse en “perseguir” a nadie, sino que busca ofrecer contenido diseñado para responder a las preguntas o necesidades del cliente ideal. Así los prospectos calificados vienen por decisión propia y se genera un proceso de confianza y credibilidad hacia tu empresa.

¿A qué se debe este cambio? La sociedad ha evolucionado a lo largo de las décadas y nadie vive, trabaja ni consume como sucedía años atrás. Pero, hay compañías que siguen vendiendo y haciendo marketing de la misma forma, sin querer entender cómo es realmente su consumidor a día de hoy. El entorno digital y las nuevas formas de comunicarse han revolucionado cómo interactúan las personas.  Un cambio tan radical, que nadie a finales del siglo XX se imaginaba que acabaría pasando esto. 

Los espacios de conversación ahora se dan en gran parte a través de internet, usando dispositivos móviles y las redes sociales. Se puede vaticinar que el marketing tradicional, tal y como lo entendemos, está en vías de extinción. No es que vaya a desaparecer, sino que se deberá reconvertir y tener más presente qué necesita el consumidor. Ahora tenemos tanta información, que es mucho más sencillo segmentar y llegar con nuestras campañas outbound a quien realmente nos puede necesitar.

Pero, la realidad es que las personas han aprendido a ignorar las llamadas de teléfono, los anuncios de televisión que parten en dos sus programas o series o a bloquear los anuncios digitales con adblockers. Por no decir, que hay una gran migración hacia el uso de la televisión a la carta y de las plataformas de contenidos de pago (Netflix, HBO, etc.) Ante este panorama, buscar nuevas estrategias de marketing que se adapten a esta realidad es el camino correcto, como el Inbound Marketing. 

Podemos diferenciar así dos formas de hacer: las técnicas inbound, centradas en atraer y ayudar a resolver las dudas del consumidor a través de contenido de calidad, y las técnicas outbound, que siguen buscando impactar en un segmento de la población que puede no haber pedido esa información de inicio. Debemos apostar por ser más inbound como marca y al desarrollar una estrategia de contenidos de valor, las campañas outbound pueden ser un buen refuerzo.